Los contenidos más apetecidos por las audiencias son relevantes, emotivos y contados como historias de maneras ingeniosas. ¿Quién se anima a deleitar con las mejores herramientas que ofrecen los entornos digitales?

Cuando Fakamalo Kihe Eiki decidió compartir el nacimiento de su bebé con la herramienta de video en vivo de Facebook, no se imaginó que superaría en unos meses las 430.000 reproducciones.

Y es que las imágenes que contienen mensajes inspiradores, los consejos de salud, alimentación o deporte, secretos para tener éxito en la vida o advertencias de peligros inminentes, suelen ser muy apetecidas en la interacción en redes sociales… o más bien, se vuelven virales.

Así, algunos contenidos se propagan masivamente por la red de forma casual, y otros pueden ser perfectamente planeados y provocados.

La ‘tormenta perfecta’ del Internet

¿Cómo lograr que nuestros contenidos se hagan virales? Lo primero que hay que tomar en cuenta en redes sociales y en marketing digital, es que no existen reglas ni recetas para garantizar el éxito. Sin embargo, sí tenemos parámetros que pueden implementarse y empujar el posicionamiento digital y social de una publicación.

En iLifebelt, proponemos 3 claves para que los contenidos sean más susceptibles a volverse virales sin pretender revelar la pomada canaria.

Todo tiene que coincidir con una tormenta perfecta entre conversaciones vigentes, conocimiento de la audiencia, e ingredientes emocionales de los contenidos. Generadores de contenidos, presten atención:

  1. Cuente una historia que valga la pena contar

Las personas amamos las historias. Vivimos de ellas y es uno de nuestros mecanismos favoritos para aprender. Y esto no es descubrir el agua azucarada. El storytelling es un arte: contar una historia con los atributos sensoriales tales, que el receptor los interiorice, los comprenda, y cree un significado personal con ella.

Pero no se trata de contar por contar aleatoriamente. Es necesario encontrar los temas que son relevantes para su audiencia… y luego convertirlos en una historia. Pero para ello debe invertir tiempo en escucharlos, en conversar con ellos y en conocerles.

De allí arrancan las mejores historias: de los temas vigentes, de los temas actuales, y de las preocupaciones reales.

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La campaña #100Celulares de Movistar en Guatemala, se hizo viral porque contó una historia inspiradora y tocó un tema álgido para la audiencia chapina: la honestidad, la transparencia, la confianza…

  1. Asocie su historia a una emoción del ser humano

Las reacciones de Facebook no están allí por un tema aleatorio. Tampoco las emociones escogidas para la película de Pixar ‘Intensa-mente’ (2015).

Los estudios ya los hicieron por nosotros. Las emociones ya están clasificadas y delimitadas. Al elaborar su contenido, pregúntese: ¿Qué queremos lograr en la audiencia? ¿Enojo? ¿Risa? ¿Asombro? ¿Tristeza? ¿Miedo?

Si los elementos de comunicación están bien seleccionados y calificados para provocar una reacción, el contenido tiene muchas posibilidades de tener éxito.

 ‘Niños Incómodos’, fue una campaña implementada para las elecciones del 2012 en México, y llegó a los sentidos de los mexicanos –quizás más a emociones negativas que positivas– al ver retratados los problemas más crudos del país como el narcotráfico, la violencia o la corrupción… a través de niños.

 Menos es más… entre más sencillo, mejor

Sería un pecado no aprovechar la amplia gama de formatos que ofrecen los medios digitales para contar historias.

Desde Web-series con capítulos de 40 segundos a 2 minutos (aprovechando las funciones de auto-play de las principales redes sociales) hasta contar historias a través de Gifs animados, memes o infografías, son formatos sumamente efectivos para llegar a viralizar un mensaje… al menos en 2016. Eso sí, se debe implementar con ingenio.

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El perfil de Facebook de Pictoline aprendió a convertir noticias y contenidos complejos y simples ilustraciones con un alto nivel de profundidad y también de interacción por los usuarios. La imagen de la izquierda corresponde a la inauguración de los Juegos Paralímpicos 2016, y fue compartida más de 15 mil veces.

 Contar una historia no es algo que se pueda hacer a la ligera. Requiere de planificación, talento, oportunidad, y un amplio conocimiento de la audiencia.

Si estos elementos coinciden en una tormenta perfecta, las audiencias van a sentirse deleitadas y volverán por más a su canal digital.

No los decepcionemos, ni los aburramos.