Negocios digitales en la era post covid-19: Costa Rica 2021 [entrevista con Rogelio H. Umaña]
Negocios digitales en la era post covid-19: Costa Rica 2021 [entrevista con Rogelio H. Umaña]

Home | iLifebelt Times | Negocios digitales en la era post covid-19: Costa Rica 2021 [entrevista con Rogelio H. Umaña]

En esta entrevista Rogelio H. Umaña*, estratega digital y socio consultor en RDP Consulting, nos brinda su perspectiva respecto a la forma en que se llevarán a cabo los negocios digitales en la era post covid-19 y los retos y tendencias del entorno digital de Costa Rica de cara a 2021.

Esta forma parte de una serie de entrevistas que hemos realizado en torno al Estudio iLifebelt 2021, el noveno estudio anual sobre el uso del Internet y las redes sociales con énfasis en México, Centroamérica y el Caribe, con la intención de ayudar a las empresas, medios de comunicación, investigadores, académicos, estudiantes e individuos en general, a tomar decisiones informadas sobre su devenir digital.

Lee el resto de entrevistas en esta serie haciendo clic aquí.

 

¿Cuáles son los principales retos en materia digital a los que se enfrenta Costa Rica?

Aunque Costa Rica tenga algunos de los números de penetración de Internet más altos en la región, la pandemia dejó al descubierto las brechas que aún existen en conectividad. Por ejemplo, según el Ministerio de Educación, más de 250 000 estudiantes no pudieron seguir sus clases por falta de acceso a servicios digitales.

El otro gran reto es establecer metas más claras y organizadas a nivel país, para impulsar el desarrollo de empresas y emprendimientos del área tecnológica. Costa Rica tiene personas y empresas que crean, fabrican y diseñan productos digitales de nivel mundial, sin embargo, no hay un ecosistema que facilite la creación de estas empresas desde el pequeño emprendedor digital.

Si bien existen esfuerzos individuales por parte de empresas e instituciones públicas y privadas por hacer crecer el ecosistema de emprendimientos tecnológicos, hace falta un plan conjunto y estratégico con metas claras que incluya la creación de leyes que faciliten y motiven la innovación digital a través del conocimiento, la formación y las facilidades de financiamiento.

 

¿Cuál diría que es el cambio más relevante en el comportamiento digital que han experimentado los costarricenses?

Creo que al igual que en todo el mundo, la pandemia llevó al costarricense conectado a explorar las posibilidades de gestionar comercio, educación, trabajo y vida social a través de herramientas digitales. Las empresas que tenían procesos de digitalización pendientes se vieron obligadas a ponerlas en marcha, muchos emprendedores recurrieron a canales digitales para ofrecer y comercializar sus productos y un gran sector de la población se vio obligado a perder el miedo de ordenar en línea, utilizar herramientas de conexión para trabajar o formarse con plataformas que quizás no había utilizado o había utilizado poco.

Además, ante una época de incertidumbre en el área económica, también creció la conversación y la protesta en redes sociales sobre las medidas gubernamentales. Por ejemplo, comenzamos a ver más personas que no son personalidades del medio ni actores políticos conocidos usando las plataformas digitales para expresarse y encontrar réplica o crítica entre la población.

 

¿Qué tendencias digitales se perfilan para Costa Rica en 2021?

Una muy clara es el movimiento y aumento de la oferta de plataformas de software como servicio (Saas) locales del lado de e-commerce y la atención al cliente (chatbots), así como también aplicaciones de pago y financiamiento por la vía digital (FinTech).

Durante 2020 crecieron las empresas locales que ofrecen soluciones de tienda en línea listas para ser utilizadas a cambio un monto mensual accesible, así como las empresas y personas que ofrecen chatbots personalizados.

Por otro lado, varios negocios de retail lanzaron soluciones de pago o financiamiento a través de aplicaciones o WhatsApp y siguieron creciendo aplicaciones de transferencias digitales de dinero.

Pero aunque existe un crecimiento de herramientas locales de gestión comercial digital, también sigue creciendo el comercio más informal que depende las redes sociales para darse a conocer, la mensajería para cerrar el negocio y las transferencias bancarias como forma de pago. Un proceso que requiere mucho menos conocimiento y prácticamente cero inversión.   

 

¿Qué debería preocupar a los CMOs ahora que derivado del COVID-19 se vive una “nueva normalidad”? 

En mi opinión, un término más exacto es la necesidad de ajustarnos a una nueva realidad. Los directores comerciales y de mercadeo necesitan más que nunca estar atentos a los cambios de comportamiento y hábitos. Las transformaciones digitales deben diseñarse desde la experiencia hacia la tecnología, pasando por los procesos y la gestión clara de los datos. Es importante resistir la tentación de comenzar por las herramientas o enamorarse de las soluciones sin tener claro qué hacen y quieren los clientes.

 

En la hoja de ruta para los directores de marketing y comunicación ¿cuales son los pasos a seguir para aprovechar todos los avances en innovación y transformación digital que se dieron en 2020 derivado de la pandemia?

El principal norte debería ser la experiencia. El consumidor conectado está acostumbrándose a tener experiencias inmediatas, minimalistas y sencillas a través de plataformas mundiales ya consolidadas como Netflix, Uber o Spotify. Y esta es la barra con la que miden todas las demás experiencias digitales. Fortalecer todo el viaje del consumidor es clave para entender en qué parte la tecnología aporta más que entorpece, caso contrario podríamos simplemente estar digitalizando un mal servicio.

 

¿Qué recomiendas a las PYMES para diferenciarse y afrontar los cambios del consumidor de manera más estratégica en 2021?

Las PYMES tienen una ventaja de agilidad que no tienen empresas más grandes. Se pueden mover de forma mucho más rápida, además de equivocarse y aprender a menor costo. Una gran oportunidad será buscar espacios comerciales que no estén siendo cubiertos por empresas más tradicionales, en su mayoría necesidades de nicho con volúmenes menos atractivos para las empresas grandes. La capacitación, la asesoría y los servicios se vuelven un producto atractivo para muchas PYMES, pero igual seguirá siendo necesario cuidar el servicio, en este caso con la facilidad de poder ofrecerlo de forma más cercana y personal.  

 


* Rogelio H. Umaña es estratega digital, socio consultor de RDP Consulting, fundador de Astrolabe. Cuenta con 20 años de experiencia en comunicación y publicidad en el área creativa y estratégica. Conferencista y tallerista.

 

Te recomendamos Fake news, desinformación y el entorno digital de Centroamérica en 2021 [entrevista con Albertina Navas]

Ivette Gonzalez

Ivette Gonzalez

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *