Si hay alguien en este mundo que nos pueda enseñar cualquier cosa de cualquier índole y hacerlo bien esa es nuestra madre. Y es que más allá de ser experta en cultura general como la digestión pre-baño en piscinas y playas, las efímeras vitaminas de los jugos naturales o el arte misterioso de los chicles tragados sin querer para pegarse al estómago, hay también una serie de lecciones proporcionadas por un artículo, original de 40 de Fiebre que bien podemos -y deberíamos- aplicar al social media.

Veamos:

  • “Cómete la verdura”.

A esta frase solía acompañarle la famosa “Si no te la comes, la cenas y si no, la desayunas” que solía ir en el contexto de platos de zanahorias cocidas, brócoli y remolacha. El caso es que hay tareas que no le gusta hacer a nadie, pero son además de necesarias, de las que luego se agradecen y mucho.

  • “Compórtate”

Educación, con ella se conquista el mundo y lo que queramos. Ser respetuosos es la base del saber estar: hay que saber dónde se está, a quién nos dirigimos, con quiénes más estamos y con qué fin interactuamos, tanto en la vida diaria como en el social media también.

  • “Algún día me lo agradecerás”

El “es de bien nacido ser agradecido” de toda la vida. Se refiere a que agradecer puede abrir muchas puertas en social media. Lo cual no significa que debamos pasarnos el día entero dando las gracias a diestro y siniestro: siempre con sentido y con el debido respeto y modo de a quién se refiera.

  • “Recoge tu habitación”

Esto puede resumirse en cuanto más orden y limpieza, mejor. Organiza a tus seguidores en listas, ponles nombre, cara, historia. Así es mucho más sencillo pulir tus mensajes luego. Y esto no se hace en un día, es algo que al igual que la limpieza de tu habitación, requiere hacerse con calma y tiempo.

  • “Ya tendrás tiempo”

Muy sabia esta frase. Pasito a pasito sale mejor el caminito, en el social media y en cualquier otra parte. Adelantarte es tan malo a veces como quedarte atrás. Por ejemplo: plantear una acción que supone pedir mucho esfuerzo a los fans y seguidores de la marca, bien sea porque implica hacer muchas cosas o que se produzcan muchas interacciones en una situación actual de una comunidad que apenas se escucha.

  • Si te caes, te levantas

Si cometes un error en redes sociales, tienes que levantarte y eso no supone hacer como si no pasara nada o tratar de borrar lo sucedido. Sino más bien de hacerle frente, ponerle una sonrisa y actuar con naturalidad, hablando de ello sin ningún problema. Siempre con mensajes estratégicamente pensados. Callarnos y hacernos los “locos” no funciona bajo ninguna situación.

  • “Cuando tú vas, yo ya vengo”

Pues eso, el que no corre, vuela en social media. Hay que contar con ello y no pensar que somos los primeros, únicos, exclusivos y mejores del mundo. Hay que realizar cada paso sin dejar de sabernos excepcionales por alguna razón y sacarle todo el partido que podamos a cada cosa que se nos presente.

  • “¿Si fulanito se tira por un puente tú te tiras, hijo mío?”

Si otros hacen cosas no debemos hacerlas porque sí. Debemos observarlas, pensar si merece la pena para nuestra marca y estudiarlo antes de nada. Y luego ya, con hechos y/o datos, decidir y actuar.

  • “Ya vendrás cuando necesites algo”

Nunca pienses que una situación por estos lares será indefinida y permanente en el tiempo. Las cosas cambian muy rápido y la tortilla suele darse la vuelta a menudo y si no estás alerta, las cosas no suelen resultar como se esperan. Ser el primero o referente no dura para siempre. Nada lo hace. Hay que regar nuestras plantitas día a día y arriesgar a cambiar cosas para adaptarnos al día día del social media sin importar la situación en que nos encontremos-

  • Comparte

Esta lección está clarísima en este medio: compartir es vivir. Lo fundamental es no perder el norte: no se trata de escoger aleatoriamente de aquí y de allí, sino de elegir qué es lo mejor y lo que más se adapta de ambos sitios a lo que somos y queremos contar.

  • Las cosas bien hechas, bien parecen

Sí, esto es una regla de oro para la vida. En social media igual. De nada vale comprar followers que no hablan tu idioma ni tienen noción alguna de qué es tu marca o qué hace. Gente que se convierte en parte de un número para mostrar. Un número que ni late ni respira. Más sentido tiene ganárnoslos uno a uno. Día a día. Con lo que hacemos, con lo que somos. Tampoco sirve de nada hacer cosas “para salir del paso”, hay que hacer cosas como mejor sepamos y podamos.

  • “Ya me vas a entender, espera a que seas mamá”

Empatía: si te falla esta virtud, estás absolutamente perdido en social media. No puedes contestar a una persona que está enfadada por algún tema, por ejemplo, relacionado con atención al cliente y que espera una solución específica a un problema concreto, contándole las bondades de tu producto o promoción con la excusa de que “le vendrá bien”. Hay que saber identificar el momento para cada cosa.

  • “Te vas a quedar para vestir santos”

Si tu marca no se encuentra en el social media, puedes aplicarlo. Esto se refiere a que, no tiene nada de malo el decidir no estar tras un proceso de análisis y de añadir sentido común en dosis altas de probabilidades a tu opción. Pero estar, significa estar bien y eso tiene que ver inevitablemente con escuchar y compartir con objetivos y metas por delante.

 

En definitiva, el sentido común y la experiencia es lo que hace que el éxito esté un poquito más cerca. Las mejores lecciones no nos las dan los grandes gurús de algo, sino la gente que tenemos más cerquita y que, a simple vista, poco tienen que ver con el tema en cuestión.

 

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