Si hay algo que caracteriza a iLifebelt es un interés perpetuo por la innovación, investigación y por conocer el comportamiento de los usuarios de internet y redes sociales en Centroamérica y El Caribe.

Prueba de lo anterior es el estudio anual que iLifebelt publica para aportar a la discusión y reflexión del uso de medios digitales en la región.

Esta región, fuertemente marcada por su convulsa situación política y social, con una amplia brecha digital y múltiples obstáculos en el acceso. Sin embargo, también una región en la que la inventiva y el ingenio brota como flores en un campo en primavera, sobrepasando los obstáculos del día a día.

Todo lo anterior es especialmente cierto en Cuba. Un país al que se le ha aislado del resto del mundo, provocando un lento y difícil avance hacia la digitalización, en el que básicamente es ilegal tener un medio de comunicación ajeno al Estado.

Y allí, los medios digitales han emergido, navegando en un mar de ilegalidad, sobrepasando los obstáculos de la censura y la falta de acceso, con altos estándares de profesionalismo y con mucho ingenio.

 

El periodismo cubano a la cabeza

Hace un par de semanas SembraMedia publicó un valioso análisis sobre la situación de los medios digitales en Cuba, escrito por Elaine Díaz, una reconocida periodista cubana y fundadora de Periodismo de Barrio, uno de estos medios digitales emergentes.

Esta publicación (que es una lectura obligatoria para todo aquel interesado en la situación del periodismo, libertad de prensa y espacios de emisión de pensamiento en Cuba), nos brinda datos valiosos y precisos, entre los que destaca:

  • Hay al menos 14 medios digitales en Cuba
  • Al no ser estatales, cada uno de estos 14 medios es ilegal
  • Hacen periodismo del más alto nivel (no olvidemos que la educación cubana es de las mejores a nivel mundial y sus escuelas de periodismo no son la excepción)
  • Son reconocidos internacionalmente por la calidad de sus contenidos y han ganado variedad de premios
  • La mayoría fue creado después de 2014, es decir que con apenas 3 años de existir son relativamente muy nuevos.
  • El tamaño de sus audiencias es muy distinto de un medio a otro, oscila entre los 4 000 y 4 millones de usuarios únicos al mes.
  • La cifra anterior corresponde al tráfico del sitio web, pero no refleja la cantidad de usuarios reales. Muchos de los medios recurren a herramientas como correos electrónicos, revistas en PDF publicadas en la red de intercambio offline de la isla y una variedad de formas de distribución de información offline.
  • El público objetivo primario son los residentes en Cuba, sin embargo, menos de la mitad de los medios logra que su grueso de lectores esté en la isla. La audiencia mayoritaria se concentra en Estados Unidos, especialmente la comunidad cubana residente allí.
  • Los usuarios desde dispositivos móviles van en aumento, alcanzando hasta 70%.
  • Al igual que en el resto del mundo, Facebook es la red social más utilizada.
  • Algunos medios que han sido bloqueados en la isla han conseguido distribuir su contenido por medio de Facebook Instant Articles y aplicaciones móviles propias.

 

Alternativas al acceso

Una publicación de CIMA (Center for International Media Assistance), titulada “Cuba’s Parallel Worlds: Digital Media Crosses the Divide”, se adentra en la forma en la que los medios digitales cubanos han surgido y han encontrado la manera de sobrevivir.

Allí se describe a los medios digitales como una especie de mundo paralelo, en el que el ya conocido ingenio cubano ha entrado en escena una vez más. Es así como han surgido soluciones para contrarrestar el más que limitado acceso a la más que anticuada red 2G que hay en la isla, y a la que únicamente tiene acceso una pequeña porción de los residentes de la isla.

Estas soluciones son el resultado de una serie de elementos únicos en cuba: elevadas tasas de alfabetismo y una población altamente educada, junto a un ecosistema informático restringido. Hay escasez de hardware, software e, incluso, materiales instructivos, pero que ha derivado en una sólida cultura hacker.

cuba hacker

Imagen de Shutterstock: White hatter ethical hacker

Por ejemplo, los dispositivos digitales han logrado entrar a la isla por medio de dos formas de economía paralelas al Estado: un mercado informal (e ilegal) llamado La Lucha, y las maletas de aquellos que cuentan con privilegios para entrar y salir de Cuba (visitantes, cubanos que viven en el extranjero o que cuentan con permiso del gobierno para viajar).

Los hackers cubanos se las han arreglado para diseñar y compartir una enorme variedad de aplicaciones con funcionalidad offline. Mientras las aplicaciones no “crucen la línea” (actuando de cualquier manera en contra del régimen), el gobierno se hace de la vista gorda.

La mayoría del material internacional que se distribuye, entra a Cuba en violación a las leyes internacionales de propiedad intelectual. Un ejemplo claro la red de distribución más exitosa y organizada, denominada “El paquete”, que ofrece a los cubanos un terabyte de información semanal, en distintas categorías. Este material es entregado de mano en mano, haciendo uso de discos duros externos, entre otros.

cuba distribución offline

Imagen de Shutterstock: Datta storage

Es dentro de éste que se han logrado colar revistas en PDF que contienen material producido por los medios digitales cubanos, que de otra manera no podrían llegar a una gran parte de la población. De igual manera, incluye el Revolico, un espacio de anuncios clasificados que funciona al estilo de sitios como eBay o Mercado Libre.

Por mucho tiempo al hablar de medios en Cuba el foco se centraba en su fuerte censura, pero ahora hay otra razón para voltear a ver. La forma en que Cuba está despertando digitalmente, podría ser una lección para el resto de países. Muchos otros lugares en el mundo (sobre todo sectores de Asia, África y Latinoamérica) podrían beneficiarse de la inventiva cubana para sobrepasar las barreras de la falta de acceso, redes anticuadas y un más que limitado ancho de banda.

Sí de algo podemos estar seguros es que más medios cubanos surgirán, más soluciones ingeniosas y la ruptura del aislamiento gracias a los medios digitales.