Neil Patel, autor superventas del New York Times y considerado uno de los principales referentes del marketing digital a nivel global, analiza el momento de transformación estructural que vive internet. En un contexto donde los modelos de Inteligencia Artificial ya no solo indexan contenido sino que lo absorben para retener a los usuarios dentro de sus propios ecosistemas, el histórico intercambio de contenido por clics está cambiando radicalmente.
Reconocido por The Wall Street Journal como uno de los grandes influencers de internet, por Forbes como uno de los 10 mejores especialistas en marketing y por Entrepreneur como creador de una de las 100 empresas más brillantes del mundo, Patel sostiene que no estamos ante el fin del marketing digital, sino ante su evolución.
Del SEO técnico a la autoridad de marca en los LLM
Frente a la caída de métricas tradicionales como el tráfico, Patel adopta una visión pragmática. Para él, muchos de los clics que se están perdiendo “nunca se convertían en ventas”. Aunque el usuario no haga clic, si la marca es visible y recomendada por la IA, eso impulsa ingresos.
“La visibilidad es la nueva moneda: cuántas veces se menciona tu marca frente a la competencia y cuál es el sentimiento”, afirma.
Según explica, algunos de sus clientes ya generan alrededor del 13% de sus ingresos a través de grandes modelos de lenguaje (LLM), lo que demuestra que se trata de un canal rentable.
En este nuevo entorno, el SEO técnico sigue siendo importante, pero las relaciones públicas digitales (Digital PR) se vuelven indispensables. La autoridad ya no depende solo de backlinks, sino de menciones, reputación y presencia en el ecosistema de datos que entrenan a los modelos.
Contenido humano en un mundo dominado por IA
Aunque la optimización para LLM es clave, Patel advierte que el contenido puramente generado por IA tiende a volverse homogéneo.
“La gente quiere ver cosas nuevas que nunca ha visto antes, y mucho de eso proviene de humanos que invierten tiempo”, señala.
Para él, la ventaja competitiva sigue estando en la experiencia humana, especialmente en información técnica o novedosa, donde la IA depende de datos ya existentes para producir contenido. Incluso en un escenario donde la web sea mayoritariamente sintética, considera que los humanos seguirán interactuando entre sí, aunque también con bots, que hoy ya representan el 51% del tráfico web.
Marca, datos y adaptación como ventaja competitiva
En un futuro donde agentes de IA decidirán qué vuelo reservar o qué software contratar, venderle a una máquina requerirá estadísticas, datos estructurados, reseñas y prueba social.
“Si no estás tú, estará tu competencia”, advierte.
Lejos de ver la IA como amenaza, Patel insiste en la adaptación: “Mi gran consejo es: abrácenla, no le teman, prueben y experimenten. Los que se adapten tienen más probabilidades de ganar”.
Para él, las marcas no desaparecerán; funcionarán como un “moat”, un foso defensivo. La confianza y el posicionamiento seguirán siendo diferenciales, incluso en un entorno dominado por algoritmos.
De cara al futuro, imagina un internet completamente integrado a la vida cotidiana, desde electrodomésticos inteligentes hasta decisiones automatizadas, y anticipa que algunas áreas, como ciertos intentos de comercializar la realidad virtual, podrían quedar obsoletas hacia 2027.
En medio de esta revolución, su mensaje es claro: la tecnología cambia, pero quienes se adaptan prosperan.





