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Influencers falsas creadas con IA engañan a miles de usuarios

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Una investigación reveló cómo influencers falsas creadas con inteligencia artificial están lucrando con la empatía de los usuarios en TikTok, Instagram y Facebook. Detrás de lo que parecen ser pequeñas emprendedoras hay personajes generados por IA diseñados para vender productos baratos de plataformas como Shein a precios inflados, combinando manipulación emocional, robo de identidad cultural y nuevas formas de fraude digital.

Avatares que simulan ser emprendedoras reales

La investigación, publicada por The Verge, documentó decenas de perfiles que utilizan videos generados con IA para construir relatos emotivos sobre emprendimiento, dificultades económicas o discriminación racial. El objetivo es generar empatía y convertirla en ventas. Sin embargo, detrás de esas historias no hay personas reales: los productos promocionados provienen de sitios de comercio electrónico de bajo costo y se revenden mediante esquemas de dropshipping con márgenes elevados.

Uno de los casos analizados mostraba cinturones vendidos por cerca de 40 dólares que podían encontrarse por una cuarta parte del precio en Shein. Los videos acumulaban millones de visualizaciones y miles de comentarios de usuarios convencidos de que estaban apoyando a una emprendedora real.

Un esquema con antecedentes conocidos

El fenómeno recuerda a la llamada “Estafa Shein”, detectada por investigadores de Kaspersky en América Latina en 2023. En ese esquema, los delincuentes usaban anuncios pagados en Google y colaboraciones con influencers para convencer a las víctimas de que podían ganar dinero calificando productos de Shein. Para participar debían realizar depósitos que supuestamente serían reembolsados, pero el dinero nunca regresaba.

De acuerdo con Kaspersky, el éxito de estas campañas radica en la construcción de confianza: los estafadores aprovechan marcas reconocidas, publicidad pagada e incluso figuras influyentes para hacer parecer legítimos sus esquemas. La diferencia ahora es que la inteligencia artificial permite crear portavoces digitales propios en cuestión de minutos, sin necesidad de involucrar a personas reales.

El negocio legítimo detrás de los influencers virtuales

La aparición de influencers generados con IA no es nueva. Desde hace años, marcas y agencias experimentan con personajes virtuales capaces de producir contenido las 24 horas sin las limitaciones de los creadores humanos.

Un análisis de PwC señala que los influencers virtuales representan un modelo de negocio en crecimiento impulsado por los avances en IA generativa, animación y producción de contenido multimodal. Para las empresas, estas figuras ofrecen disponibilidad permanente, control total sobre el mensaje y reducción de costos operativos.

El problema surge cuando la audiencia no sabe que está interactuando con una entidad artificial, o cuando estos recursos son utilizados con fines fraudulentos. Diversos estudios advierten que los usuarios tienen dificultades para distinguir entre personas reales y avatares generados por IA: según iProov, solo el 0.1% de las personas es capaz de detectar con precisión las falsificaciones generadas por inteligencia artificial.

PwC señala además que los marcos normativos actuales apenas comienzan a abordar cuestiones de transparencia, identificación de contenido generado por IA y responsabilidad legal detrás de los influencers virtuales.

La reputación digital en juego

La reputación digital vale más de lo que muchos usuarios creen, y también es más frágil. Cada vez que alguien compra un producto recomendado en redes, deja un comentario de apoyo o comparte una publicación, está poniendo en juego algo más que su dinero: está poniendo su nombre. Si esa recomendación resultó ser parte de un fraude orquestado por una influencer falsa generada con IA, el daño no desaparece con una aclaración. Queda registrado, queda visto, queda asociado. Y en internet, esas asociaciones duran.

Más allá del perjuicio individual, el problema tiene una dimensión colectiva preocupante: cuando los perfiles sintéticos se multiplican, las emprendedoras reales también pierden. Su autenticidad se vuelve sospechosa en un entorno donde ya nadie sabe bien con quién está hablando. La confianza, que es el verdadero motor del comercio en redes sociales, se desgasta poco a poco. Para cualquier persona con presencia digital, sea una marca, un creador de contenido o un usuario común, entender este riesgo ya no es opcional. En una era donde la identidad en línea tiene consecuencias reales, proteger la reputación digital es tan importante como proteger la cartera.

Cómo protegerse como usuario

Especialistas en ciberseguridad ofrecen recomendaciones concretas para no caer en este tipo de engaños:

  • Desconfiar de historias excesivamente emotivas utilizadas para impulsar ventas.
  • Investigar la existencia real de los negocios detrás de las cuentas.
  • Comparar precios antes de realizar cualquier compra.
  • Revisar si los perfiles cuentan con información verificable fuera de las redes sociales.
  • Evitar decisiones impulsivas motivadas por sentimientos de solidaridad o urgencia.

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