Google recuperó el primer lugar del ranking Kantar BrandZ 2026 con un valor de marca de 1.5 billones de dólares, en un año en que la inteligencia artificial redefinió qué empresas crecen, cuáles se vuelven irrelevantes y quién controla la relación con los consumidores.
Google vuelve a la cima por primera vez desde 2018
El regreso de Google al primer puesto no fue casualidad. La compañía elevó su valor de marca 57% respecto al año anterior, impulsada por la integración de Gemini en su motor de búsqueda, el desarrollo de funciones agénticas y una inversión sostenida en infraestructura de centros de datos.
Apple quedó en segundo lugar con 1.4 billones de dólares, aunque su avance fue considerablemente más moderado: apenas un 6% interanual. Microsoft ocupó el tercer puesto con un crecimiento de 26%, mientras que Amazon llegó al cuarto lugar y superó por primera vez el billón de dólares en valor de marca.

La IA como palanca de crecimiento y como riesgo
Martín Guerrieria, director de Kantar BrandZ, señala que el dominio de las marcas tecnológicas no se explica solo por su tamaño, sino por la velocidad con la que lograron adaptarse a una economía donde la inteligencia artificial ya influye en lo que las personas ven, compran y consumen cada día.
“Las marcas que están superando al mercado utilizan la IA para devolver el criterio humano al sistema: para identificar qué señales son confiables, conectar lo que hacen las personas con decisiones reales de negocio y hacerlo de manera rápida y segura.”
Este año también marcó el debut de dos marcas nativas de IA en el ranking. Claude entró directamente en la posición 27 con un valor de 96,600 millones de dólares, mientras que ChatGPT registró el mayor crecimiento interanual de todo el listado: 285%.

Las marcas chinas ya no compiten solo por precio
El informe también evidencia un avance acelerado de marcas asiáticas en mercados occidentales, un movimiento que ya no puede explicarse únicamente por la competencia en precio. Actualmente, 23 de las 100 marcas más valiosas del mundo provienen de Asia, lo que representa una presencia consolidada que pocos hubieran anticipado hace apenas una década. Tencent reingresó al top 10 global con un valor de 251,600 millones de dólares, demostrando que su ecosistema de servicios digitales sigue siendo relevante a escala mundial. Alibaba, Xiaomi y Ping An también registraron incrementos superiores a 40% interanual, impulsados por una combinación de expansión de productos y mayor penetración fuera de sus mercados de origen. Según Guerrieria, estas marcas no esperan tener información perfecta antes de actuar: interpretan las señales del mercado con rapidez y responden de forma decisiva.
“Lo que estamos viendo, particularmente en marcas chinas como Tencent, Alibaba y TikTok, es rapidez y capacidad de ejecución. Estas marcas interpretan rápidamente las señales de los consumidores y tienen la disciplina para actuar de manera decisiva. Su crecimiento no ha provenido de esperar información perfecta, sino de actuar anticipadamente sobre aquello que saben que impactará su marca.”
La moda y el lujo también se transforman
La transformación tecnológica no se limita al sector de la tecnología: está moviendo industrias completas que históricamente operaban bajo reglas distintas. Zara superó a Nike como la marca de moda más valiosa del mundo, un cambio que refleja cómo las experiencias de compra personalizadas, habilitadas por inteligencia artificial, están redefiniendo el liderazgo en el sector. Nike, que durante años mantuvo una posición dominante en el segmento, cedió terreno ante una cadena de moda rápida que aprovechó la IA para anticipar tendencias, optimizar inventarios y conectar con los consumidores de manera más precisa. En el segmento de lujo, Hermès rebasó a Louis Vuitton, consolidando un modelo de marca que prioriza la exclusividad y la artesanía frente a la expansión masiva. Estos movimientos confirman que la tecnología ya no es un diferenciador exclusivo del mundo digital: también determina quién lidera en moda, retail y bienes de lujo.

Mercado Libre: la única voz latinoamericana en el top 100
En medio de ese reacomodo global, Mercado Libre apareció como la única marca latinoamericana dentro del top 100 mundial, ocupando la posición 49, un logro que habla tanto de la solidez de su modelo de negocio como de la brecha que aún separa a la región del resto de los mercados en términos de construcción de marca global. La empresa logró mantenerse relevante en un entorno donde el umbral para entrar al ranking se eleva año con año, presionada por el crecimiento acelerado de marcas tecnológicas de Asia, Europa y Norteamérica. Su presencia en el listado pone en evidencia que América Latina puede generar marcas de clase mundial, pero también subraya lo desafiante que resulta escalar a ese nivel desde una región con mercados fragmentados y economías volátiles.
Detrás de todos esos movimientos subyace una presión que cada vez pesa más para las compañías: adaptarse rápido ya no impacta únicamente la innovación o la tecnología interna, sino que determina directamente cuánto vale una marca frente al mercado. Las compañías que no logren articular su propuesta de valor en torno a la inteligencia artificial corren el riesgo de volverse invisibles, tanto para los consumidores como para los algoritmos que median cada vez más esa relación. En ese escenario, construir una marca fuerte ya no es solo una tarea de marketing, sino una condición de supervivencia competitiva.





