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Qué dice la IA de tu marca y por qué importa

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Antes, si alguien quería saber qué tan buena era una marca, buscaba en Google, leía reseñas o preguntaba a conocidos. Hoy cada vez más personas le preguntan directamente a un asistente de inteligencia artificial como ChatGPT. Y lo que ese asistente responda puede inclinar la balanza. Por eso la agencia española Madison Digital Experience Marketing desarrolló una metodología para medir algo nuevo: la reputación de una marca dentro de las respuestas de la IA.

La IA ya es un canal de influencia

El cambio está ocurriendo rápido. Según datos del Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad de España (ONTSI), recogidos por Madison, el 56% de la población española ya usa herramientas de IA.

Y no solo las usan para trabajar o estudiar. De acuerdo con datos de OpenAI citados por la agencia, una de cada cinco consultas diarias en ChatGPT tiene interés comercial, es decir, tiene que ver con productos, servicios o decisiones de compra. Otros estudios que miran varias plataformas elevan esa cifra hasta el 45%. En otras palabras, la IA se está convirtiendo en un nuevo intermediario entre las marcas y sus clientes.

Ser conocida no garantiza ser recomendada

Este es quizás el punto más interesante del análisis. Madison advierte que una empresa puede ser muy conocida y, aun así, quedar fuera de las recomendaciones que hace un asistente de IA.

También puede pasar algo más sutil. Una marca famosa por ser innovadora puede perder protagonismo si el usuario pregunta por otros atributos, como seguridad, atención al cliente o transparencia. Si la IA no la asocia con lo que el consumidor está buscando en ese momento, simplemente recomienda a otra.

De dónde saca la IA lo que dice de tu marca

Los asistentes de IA no inventan su opinión de la nada. Arman sus respuestas a partir de lo que encuentran en internet: contenidos de la propia empresa, noticias, reseñas y comparativas, entre otras fuentes.

Esa mezcla influye en qué marcas descubre una persona y cuáles considera antes de decidir. Para las empresas, esto significa que todo lo que se publica sobre ellas, lo bueno y lo malo, termina alimentando la imagen que la IA proyecta. La reputación digital ya no se juega solo en buscadores y redes sociales.

Siete indicadores para medirlo

La propuesta de Madison, recogida en su publicación “¿Qué dice la IA de tu marca?”, evalúa siete aspectos. El primero es la presencia: si la marca aparece o no. Luego viene la prominencia, que mide qué tan destacada aparece frente a otras.

Le siguen la asociación de atributos, que revisa con qué características la vincula la IA, y el tono reputacional, que indica si la describe de forma positiva, neutra o negativa. También se mide la recomendación, es decir, si la sugiere como opción. Cierran la coherencia narrativa, que evalúa si el relato es consistente, y los riesgos y brechas entre lo que la marca quiere transmitir y lo que la IA dice de ella.

Cómo se hace el análisis

El proceso empieza por definir el sector, los competidores y los atributos clave de la marca. Después se crean perfiles de usuario y preguntas que imitan situaciones reales de compra. Esas preguntas se hacen a distintos modelos de IA para comparar sus respuestas.

Con los resultados, se hace un análisis cualitativo para detectar patrones, diferencias entre plataformas y omisiones que se repiten. La idea no es solo saber si la marca aparece, sino cómo se presenta y qué tanto se recomienda frente a la competencia.

Del diagnóstico a la estrategia

Con esta información, una empresa puede revisar sus contenidos, ajustar sus mensajes para distintos públicos y fortalecer sus argumentos de venta. También le sirve para detectar riesgos reputacionales a tiempo, antes de que una respuesta equivocada se repita miles de veces.

Eso sí, Madison recomienda tomar estas respuestas como una señal más, no como verdad absoluta. Las respuestas de la IA cambian con cada actualización de los modelos y pueden tener errores. Por eso sugiere darles seguimiento periódico y combinarlas con otras herramientas, como estudios de marca, encuestas de satisfacción, escucha en redes sociales y análisis SEO.

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