Solamente el año pasado 3.5 billones de personas utilizaron el internet alrededor del mundo, según los datos de Statista. Eso significa básicamente que un 45% de la población global tuvo acceso a distintas publicaciones en la red.

La mayoría de los usuarios de internet residen en el este y sur de Asia. Mientras que China es el número uno, la India es el segundo país con mayor número de usuarios de internet. Brasil es el país que ha logrado representar al continente latinoamericano en lo más alto, al ubicarse entre los primeros 5 países con mayor número de usuarios.

En general Latinoamérica y el Caribe tuvo un promedio de 384 millones de personas conectadas a la red. Mientras que Centroamérica en particular contó con aproximadamente 96 millones usuarios conectados.

Si tienes una compañía que utiliza un blog como estrategia paralela de marketing, o si eres simple y sencillamente un bloguero empedernido, podrás darte cuenta de la relevancia que tiene lo aquí expuesto.

Esto quiere decir que el contenido y la comunicación están volviéndose cada vez más importantes en el mundo, y cuando hablamos del mundo, hablamos de red, porque vivimos lo sepas o no, en un mundo digital.

Es en ese contexto en el que ha emergido una figura muy relevante: el Content Manager. El Manager de contenidos es la persona encargada de la creación y difusión de los contenidos relacionados con tu empresa.

Es fundamentalmente el comunicador de tus ideas, quien debe hacerlas visibles, y es a la vez el escritor llamado a cautivar la imaginación de los lectores.

La relevancia del Content Manager

Gestionar contenidos tiene un impacto fundamental en la imagen de las empresas. El tipo de contenidos y el alcance de su calidad tienen la facultad de posicionar a una empresa como una de las principales referencias de su industria.

Las publicaciones que se realizan simbolizan la comunicación de la empresa con sus clientes, y cuando se realizan con entusiasmo tienen la característica de conferir seriedad y credibilidad a la marca en cuestión.

El contenido que genera un sitio es capaz de catapultar o de hundir el grado de visibilidad y posicionamiento que el mismo pueda alcanzar en los resultados de búsqueda, o en las plataformas de las redes sociales.

Por esa razón es necesario que se cuente con un profesional capaz de identificar con eficacia cómo funcionan los principales buscadores, y cuáles son los criterios que debería cumplir el contenido que se esté generando.

Qué características debería sumar el content manager ideal

A grandes rasgos podemos comenzar afirmando que un buen Content Manager debería ser una persona apasionada por la escritura y la investigación. Además de contar con una personalidad orientada al periodismo.

Debe ser una persona versada en conocimientos técnicos respecto al desarrollo web, y contar con un estilo de escritura que supere de manera considerable el texto pasivo. Debería tener buen ojo para la información relevante y ser creativo al momento de transmitirla.

Acercándonos de manera muy específica podemos decir que:

  • Debería ser una persona versada en las distintas plataformas de gestión de contenido que existen. Al menos las más conocidas, tales como: WordPress, Joomla, o Vignette, entre algunos otros.
  • Debería tener conocimiento de herramientas métricas, en especial de Google Analytics.
  • Debería ser hábiles en el uso de los distintos canales de distribución de contenido en la web y las redes sociales.
  • Debería ser un expertos en el posicionamiento de los contenidos en la web a través de estrategias de Search Marketing y SEO.
  • Debería tener un correcto uso de la ortografía y las reglas de las construcciones gramaticales, así como entender cómo se estructura el contenido en la web.
  • Idealmente, debería dominar más de un idioma. En el mundo de hoy el inglés sigue siendo al menos el requisito básico en ese sentido.
  • Debería ser una persona que está constantemente informada.
  • Y debería ser una persona muy creativa.

Ahí lo tienes. Esta persona es una de los rostros más importantes que muestra tu empresa, y por esa razón tiene que ser uno multifacético y apasionado.