Hoy te queremos compartir 3 valiosas lecciones que te ayudarán a comprender cuál es la mejor manera de aprovechar el Big Data y hacer que de verdad actúe a tu favor.

Muchas compañías han comprendido que la inmensa explosión de datos e información que se ha dado en los últimos años puede en efecto ayudarlas a crecer.

Pero también se han percatado, oportunamente, que si sus equipos de venta no son capaces de usar los hallazgos que el Big Data aporta, todo el esfuerzo será en vano. La clave para que todos esos datos actúen en beneficio de la compañía es simplificarlos para quien vende.

El tipo de datos que utilizan los profesionales de diferentes industrias puede observarse aquí:

Un estudio conducido por IBM ha señalado que el 88% de los profesionales utilizan el Big Data como su principal fuente de análisis.

 

Para que comiences a perfeccionarte en el uso e implementación del Big Data hay 3 valiosas lecciones alrededor de la palabra “sencillo” que deberías aprender:

Aboga por leads sencillos

 

En el inmenso mundo del Big Data, los leads pueden muy bien proliferar, pero ello no significa que todos se convertirán en cierres exitosos. De hecho en muchas ocasiones se convierten en un engorroso cúmulo de información que no tiene pies ni cabeza, y que nadie es capaz de interpretar.

La vida no debería ser tan triste. El gran beneficio del Big Data es que te permite una especie de micro-segmentación precisa de cada lead que se ha generado, y de esa manera poder enviarlo al vendedor apropiado, o si no está listo seguirlo tratando desde la perspectiva del marketing.

Estas buenas prácticas entran dentro de la lógica de lo que se ha denominado Smarketing, que de acuerdo a la definición que nos provee HubSpot, es la perfecta alineación entre los equipos de ventas y de marketing de una empresa, lo que genera una comunicación fluida y frecuente entre ambas.

Dos formas prácticas de lograr esa simplificación serían por ejemplo, establecer una operación pesca leads en tiempo real, que busque identificar el número de keywords relevantes para tus consumidores en la red, y de las cuales surgen oportunidades de venta.

O tener a tus analistas de información en las redes sociales procurando encontrar a los influencers más notables para lanzarles las preguntas que incluyan esas keywords, y de esa forma identificar más oportunidades de venta, ya que las personas que siguen tu marca se percatan de tu credibilidad al consultar a esos expertos y salen del mar para opinar o preguntar algo adicional, creando la situación ideal para ser pescados.

 

Realiza pruebas sencillas

 

La mejor manera de analizar la información que estás recibiendo es, además de metodologías técnicas, confiar en la sabiduría de tu equipo. Es decir, que deberías ser capaz de realizar pruebas muy prácticas en base al análisis que han realizado tus colaboradores.

Es necesario confiar en las corazonadas que tienen las personas y en base a ellas construir las pruebas justo en donde se espera encontrar resultados.

Los esfuerzos deberían dirigirse a hallar patrones en la información, y de esa cuenta implementar pequeños y graduales cambios de estrategia sobre ellos, para saber qué funciona y qué no funciona.

De los hallazgos encontrados sobre una muestra grupal, debe evaluarse si su impacto es suficiente como para partir de ellos hacia la gran meta objetivo que te hayas trazado.

Si hemos dicho que los cambios son graduales, la velocidad con que identificamos que deben hacerse sí que debería ser rápida. Implementarlos para ver su efecto es algo que no deberías apresurar, pero debes estar al tanto de la necesidad de modificar cuando esta llegue.

Si te enfocas en obtener de los datos que estás analizando la solución absoluta y final para tu estrategia, estás desperdiciando energía valiosa. Nada será absoluto en este viaje, precisamente porque el viaje que sigue el consumidor nunca es lineal o único.

 

Utiliza herramientas sencillas  

 

No vamos a negar en ningún momento que los algoritmos, las bases de datos, y los sistemas de computación sofisticados no sean de la mayor utilidad y determinen en muchos casos los mejores hallazgos.

El punto es que el equipo de ventas o tu el vendedor, no deberían morir del estrés al tratar de comprender o mucho menos de elaborar este tipo de sistemas. Ya están ahí para ti, y muchas compañías los han desarrollado para tú te beneficies de ellos.

El genio de la ecuación está en que toda esa complejidad técnica se guarde detrás de una sencilla herramienta que traduzca los datos y sus conexiones al lenguaje mágico de las ventas.

De esa manera los vendedores ven oportunidades y las oportunidades se convierten en cierres.

No es nunca suficiente analizar el Big Data, las compañías exitosas han sabido alimentar a sus equipos de ventas con lo esencial, no datos duros, no números exactos, sino lo esencial acerca de los consumidores, esas claves que nos dirigen hacia dónde y cómo vender.

Y bien, ¿Listo para enfocar el Big Data por el camino de la simplicidad? Recuerda que para luego ya es tarde.