El incremento en el uso de teléfonos inteligentes y la adopción creciente y casi generalizada del Internet de las Cosas, es una tendencia mundial de la que en Centroamérica no está aislada. El Big Data ya es parte integral de la región.

Las telecomunicaciones, la banca, los seguros, construcción y hasta el combate a la evasión fiscal desde el frente público, son sectores que pueden beneficiarse del uso e implementación de sistemas de análisis de Big Data en Centroamérica. En muchos casos ya está sucediendo.

Tal vez te interese leer: Estado del Big Data en Latinoamérica y sus múltiples retos

 

El reto del Big Data en Centroamérica

Es cierto que la implementación está en proceso en varios frentes. Sin embargo, es importante mencionar que se estima que la región tiene al menos dos años de retraso en la adopción de Tecnologías de la Información -TI-, en comparación al resto de Latinoamérica.

Si tomamos en cuenta que Latinoamérica, a su vez, tiene dos años de atraso respecto a países desarrollados (Estados Unidos o Europa, por ejemplo), notamos como para el istmo centroamericano aún falta mucho por lograr.

Pero no todo es malo. La firma especializada en desempeño de infraestructura de TI,  Riverbed México, indica que este retraso podría implicar ciertas ventajas para Centroamérica. Por ejemplo, sus expertos señalan que la implementación de tecnología de punta es más fácil, al no haber un sistema anterior que reemplazar.

 

La percepción de seguridad

Uno de los más grandes desafíos a los que se enfrenta el Big Data para consolidarse en Centroamérica, es el recelo que tienen muchas empresas para confiar sus valiosos datos a sistemas que no consideran seguros.

El sector financiero y la banca en alguna medida han adoptado centros de datos remotos y servicios de nube para trasladar aplicaciones secundarias del negocio, el correo electrónico por ejemplo.

Pero cuando se trata de los datos que representan el núcleo del negocio, prefieren mantenerlo en nubes y servidores privados. No se confía en que esta información tan delicada e importante esté en manos de un tercero

Se piensa que manejar la información y el análisis de la misma dentro de la empresa es más seguro. La realidad es que la mayor parte de los data centers que podrían prestar esta clase de servicios, cuentan con más y mejores protocolos de seguridad que los que podría costear la empresa a nivel interno. En especial para empresas medianas y pequeñas.

 

Redes de distribución de energía y Big Data

En junio, la empresa trasnacional Schneider Electric, con presencia en Centroamérica, anunció que a su ya conocido servicio de redes de distribución de energía, le habían añadido el componente de análisis de Big Data.

Esta empresa encontró en el despliegue acelerado del Internet de las Cosas brinda la oportunidad de utilizar elementos cotidianos y transformarlos en sensores de todo tipo, capturando datos. Posteriormente esta información es procesada y analizada para extraer su valor en la implementación, distribución, administración y rentabilidad de sistemas de distribución de energía.

Las empresas que implementan esta clase de sistemas pueden analizar a dónde se está yendo la energía, haciendo más eficientes sus operaciones y reduciendo costos. Entre los sectores que más podrían beneficiarse se encuentra el de la construcción, tanto para edificios comerciales como habitacionales.

La empresa señala que los sectores con mayor dinamismo en Guatemala y Honduras son los ingenios azucareros; en Panamá las minas, construcción, agua y redes de distribución de energía; en Nicaragua la producción y distribución de energía; mientras que en Costa Rica el desarrollo de la construcción urbana de todo tipo y hotelería orientada a turismo; y en El Salvador la construcción.

Este es solo un ejemplo de cómo el uso de Big Data puede beneficiar distintas industrias, que eventualmente podrían tener un impacto positivo en la economía de la región.

 

Una oportunidad en la telefonía

Otro ejemplo se encuentra concentrado en las empresas telefónicas. Ya para 2015 se anunciaba que en Centroamérica habían más teléfonos celulares que habitantes. Al cierre del año pasado, el mercado de los móviles pertenecía en un poco más del 70% a los smartphones o teléfonos inteligentes, manteniendo una notoria penetración al alza.

Con este incremento en el uso teléfonos inteligentes, los datos que las telefónicas recolectan sobre la navegación en internet de sus usuarios son cada vez más voluminosos. Por ejemplo, las operadoras en Centroamérica generan cerca de tres millones de registros de llamadas y mensajes cada día en promedio.

Con estos datos es posible saber en tiempo real la penetración de un medio digital o identificar ubicaciones ideales para abrir un negocio. Esto porque a las telefónicas les es posible estudiar la movilidad de los usuarios en sus redes y perfilarlos, de acuerdo con la ubicación geográfica.

 

Evitar la evasión fiscal

Y un tercer ejemplo. En Costa Rica, el ministerio de Hacienda está utilizando Big Data, en un modelo predictivo para determinar los patrones de comportamiento de empresas que podrían estar evadiendo el pago de impuestos.

Esto demuestra que el Big Data puede estar tanto al servicio de del sector público, como del sector privado. En todo caso, definitivamente puede impactar en la economía de la región.

 

¿Qué otras formas en las que ya se está utilizando el Big Data en Centroamérica conoces? Compártelas con nosotros en los comentarios.